La "Industria Nacional"
Pucará (Industria Argentina)

Aviones producidos por FMA:
Ae.C.1 (1931)
Ae C2 / Ae.M.E.1 (1932)
Ae.T.1 (1933)
Ae.M.O.1 (1934)
Ae.M.Oe.1 / Ae.M.Oe.2 (1934)
Ae.C.3 (1934)
Ae.C.3G (1936)
Ae.C. 4 (1936)
Ae.M.B.1 / Ae.M.B.2 Bombi (1935)
Ae. M.S.1 (1935)
F.M.A. 20 Boyero (I.Ae. 20) (1940)
F.M.A. 21 (1943)
I.Ae. 22 "DL" (1943)
I.Ae. 23 (1945)
I.Ae. 24 Calquín (1946)
I.Ae. 25 Mañque (1945)
I.Ae. 27 Pulqui I (1947)
I.Ae. 30 Ñancú (1948)
I.Ae. 31 Colibrí (1947)
I.Ae. 32 Chingolo (1949)
I.Ae. 33 Pulqui II
I.Ae. 34 Clen Antú (1949)
I.Ae. 35 Huanquero transport aircraft
I.Ae. 37 (1954)
I.Ae. 38 Naranjero (1960)
I.Ae. 41 Urubú (1953)
I.Ae. 44 "DL" II
I.Ae. 45 Querandí
I.Ae. 46 Ranquel
I.Ae. Guaraní I
FMA IA 50 Guaraní II
FMA IA 58 Pucará counter-insurgency aircraft
FMA IA 63 Pampa jet trainer
Lockheed Martin A-4AR Fightinghawk (1999)
Pampa (Industria Argentina)

Todas las aeronaves fueron diseñadas y construidas con materiales propios y personal argentino especializado, prescindiendo entonces de regalías y licencias, que sin embargo todavía eran necesarias para la fabricación de los modelos extranjeros. Habida cuenta de todos esos progresos alcanzados, la industria aeronáutica nacional llegó a un estado de madurez avanzado que permitió a dicha fábrica transformarse en un centro experimental aerodinámico y de construcciones, a la par de los institutos de Italia, EEUU, Inglaterra, Francia y Alemania. Precisamente, se apuntaba a lograr la independencia tecnológica.
Con este impulso, se funda en 1943 el Instituto Aerotécnico, que abre una nueva página en la historia de la aviación argentina con la creación en 1947 del Pulqui I y el Pulqui II, el primer avión de reacción, de diseño propio producido fuera del grupo de las grandes potencias. Del Pulqui II se llegaron a fabricar 5 unidades prototipo que se convirtieron en los primeros aviones de reacción para combate en el continente, anticipándose incluso a los F-86 de EEUU de iguales características.
La 'fábrica', como se la llegó a denominar con el correr de los años, adquirió reconocimiento internacional colocando a la Argentina en el 6to. puesto a nivel mundial en materia de aviones de reacción con tecnología propia después de Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Rusia y Francia. Dichos avances tuvieron como telón de fondo al primer y segundo gobierno peronista que con el apoyo de destacados profesionales argentinos (ingenieros, proyectistas, dibujantes, técnicos, operarios, y otras especialidades), contrata a técnicos y científicos alemanes, italianos y franceses para desarrollar la industria aeronáutica y también la investigación nuclear.
Movido por sus aspiraciones de crear un automóvil nacional, Perón funda en 1951 la Fábrica de Motores y Automotores (FMA), y al año siguiente el Instituto Aerotécnico es reemplazado por las Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) y quedan unidas ambas especialidades, aeronáutica y automotores, aprovechando de este modo la enorme experiencia de la primera para aplicarla a la industria de vehículos. Así, de la mano de la aeronáutica, surge una industria automotriz enteramente nacional a cargo de la división mecánica con sede en dos Plantas de Córdoba, donde también se radicaron la IKA (Industrias Kaiser Argentina) y FIAT (Fábrica Italiana de Automotores de Turín).
Luego, el gobierno de la Revolución Libertadora desmiembra la IAME reemplazándola por la DINFIA de aeronáutica por un lado, y a la FMA dedicada exclusivamente a la fabricación de motores para vehículos terrestres por las Industrias Mecánicas del Estado (IME), clausurada en 1979 por el entonces ministro de economía Martínez de Hoz.
Fuentes:
* Los Científicos Alemanes y Peron - Revista Todo es Historia - Mayo 1995
* Internet
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