La "resurrección"
Durante el levantamiento "Varelista" del interior en contra de la guerra del Paraguay, el "ejército americanista" se reúne en Jáchal y se preparan sus oficiales, cuyos nombres persisten como leyendas en el Noroeste: Chumbita, Elizondo, Guayama, Videla, Salazar, Medina, entre otros; mineros de las faldas de Famatima o estancieros de Los Llanos la mayor parte de ellos.
Un día llega a los fogones de Jáchal nada menos que Francisco Clavero, antiguo granadero de San Martín en Chile y el Perú, a quien se tenía por muerto desde las guerras del Chacho cuatro años atrás.
No obstante faltarle un brazo y tener un parche de gutapercha en la bóveda craneana, abandona el hospital cuando llegan a Buenos Aires las noticias del levantamiento del Noroeste. El viejo sargento de San Martín consigue llegar al campamento de Varela, donde todos lo tenían por muerto; se dice que, sin darse a conocer de la tropa – donde su nombre tenía repercusión de leyenda – se acercó a un fogón, tomó una guitarra y punteando con su única mano cantó:
"Dicen que Clavero ha muerto,
Y en San Juan es sepultado.
No lo lloren a Clavero,
Clavero ha resucitado”.
El entusiasmo de los montoneros fue estruendoso, tanto que sus ecos retumbaron en Buenos Aires donde los diarios se preguntaban por qué no se cumplió la sentencia contra el coronel federal, y quién era responsable por no haberlo fusilado.
La noticia de "la resurrección de Clavero" llegó hasta Inglaterra donde Rosas, viejo y pobre en el exilio, pero nunca ausente de lo que ocurría en su patria, seguía con atención la "guerra de los salvajes unitarios contra el Paraguay” y llegó a esperar que a los compases de la zamba de Varela fuera realidad la unión de los pueblos hispánicos “contra los enemigos de la Causa Americana".
El 7 de marzo de 1867, Juan Manuel escribe a su corresponsal y amiga Josefa Gómez una carta que está en el archivo General de la Nación:
"No sabía yo que el Coronel Clavero estaba en Buenos Aires. Lo creía muerto al pasar la cordillera, según un periódico, hacen algunos años. Si lo ve Vd. dígale, no lo he olvidado, ni lo olvidaré jamás. Que Dios ha de premiar las virtudes de su fidelidad”.
Fuentes:
- Rosa, José María. Lanzas contra fusiles. Investigación histórica de José María Rosa.
- Raed José. Rosas. Cartas a su embajadora Josefa Gómez.
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar
Artículos relacionados:
- Repercusiones de Cutupayty
- Oposición a la guerra del Paraguay
- El desbande de Basualdo
- El desbande de Toledo
- Felipe Varela
- Combate Pozo de vargas
- Combate de Pastos Grandes
- Los "voluntarios" de la Guerra del Paraguay
Ver más "batallas y combates" en el indice: BATALLAS
Fuente: www.lagazeta.com.ar
La Gazeta Federal en Facebook