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EL ENGAÑO QUE SUFRIÓ POLONIA.INICIO DEL CONFLICTO BÉLICO
                          

Corredor Polaco


(01) Visperas del conflicto
(02) El Stuka
(03) Otro hecho dramático
(04) Inicio de la guerra de la guerra
(05) Nota aclaratoria
(06) Fuentes.
(07) Artículos relacionados.


Las vísperas

Polonia no tenía necesidad de ir a la guerra contra Alemania. Nada podía ganar, pues aún triunfando, quedaba a merced de su enemigo comunista que desde hacía tiempo acechaba el momento de sojuzgarla, como ya lo había intentado en 1920 mediante un ataque armado. Polonia conocía perfectamente las intenciones del marxismo.

Por eso el general Pilsudski había firmado un tratado de amistad con Hitler en enero de 1934, y estaba a punto de concertar una alianza germano-polonesa contra la URSS, pero murió en 1935 y fue reemplazado por José Beck, quién comenzó a cambiar de política.

Alemania pedía de Polonia un paso terrestre para vincular a Prusia Oriental (a través de territorio que había sido alemán) y poder montarla invasión contra la URSS. (ver El corredor polaco y Origenes del conflicto polaco.)

Los círculos procomunistas de Inglaterra, Francia y Estados Unidos (con Churchill, Daladier y Roosebelt a la cabeza) azuzaron al régimen polaco, lo malinformaron, explotaron el orgullo de algunos políticos, haciéndoles creer en un fácil triunfo, y éstos llevaron a su pueblo a una guerra que irremisiblemente desembocaría en desastre, aunque Alemania fuera vencida.

En número de tropas de Polonia casi igualaba a las que Hitler podía lanzar contra ella, pero en armas, en instrucción y en estrategia los polacos eran muy inferiores. Se necesitaba una ceguera total para no verlo.



El Stuka

La aviación alemana era moderna, muy eficaz y la polaca tenía aparatos anticuados y personal poco adiestrado. La Luftwaffe contaba con un nuevo avión de bombardeo en picada conocido por la abreviatura de "Stuka". Era en realidad una artillería con alas para batir objetivos militares precisos.

La construcción del Stuka había tropezado con la oposición de diversos técnicos alemanes. El general ingeniero y piloto Richthoffen alegaba que el ''picado” por abajo de mil metros de altura no era posible ante el fuego enemigo y que por encima de esa altura no serviría de gran cosa.

El general piloto Milch sí tenía confianza en el Stuka, pero en las primeras pruebas el timón del aparato se había roto por la gran velocidad de picada. Además, frecuentemente el piloto se desvanecía al iniciar la curva de ascenso pues la sangre tendía a agolparse en las piernas y fluía débilmente a la cabeza.

En vista de esos inconvenientes el timón fue reforzado y se le instaló al aparato un dispositivo para que después de la picada recuperara automáticamente su posición de ascenso, mediante un aparato que era regulado por el altímetro.

Después de diversas reformas el Stuka llegó a estar listo en vísperas de la guerra. Tenía un motor de 1.150 caballos de fuerza y con quinientos kilos de bombas desarrollaba 320 kilómetros por hora en un radio de 200 kilómetros. Quince días antes de que se iniciaran las hostilidades se organizó una demostración de bombardeo. Tres escuadrillas con 27 aparatos participaban en la acción, al mando del capitán Watier Sigel.

Sobre los objetivos en el campo Neuhammer había nubes. A las tres escuadrillas se les informó que las nubes llegaban a dos mil metros de altura y que su base se encontraba a 900 metros del suelo. Por tanto, deberían picar en vuelo ciego y apuntar y bombardear hasta que atravesaran la capa de nubes.

Los 27 stukas iniciaron la picada. El capitán Siegel contaba los segundos, escudriñando con la mirada el momento en que las nubes se desgarraran, pero pasaron diez segundos en que el aparato silbaba casi perpendicularmente al suelo y no se veía nada. Doce, catorce y quince segundos, y de pronto Siegel creyó distinguir algo oscuro en el fondo blanco de la nube. . . Jaló el timón de ascenso violentamente a la vez que gritaba por la radio a sus compañeros: "¡Eleven, las nubes tocan el suelo!" Siegel se salvó por aproximadamente dos metros de altura. Trece aviones más también lograron salir del picado apenas a tiempo, pero trece se estrellaron como bólidos en tierra y perecieron sus 2ó tripulantes.

¿Error, desgracia imprevisible, sabotaje? El general Richthoffen, que tanto se había opuesto a la construcción del Stuka, presenció aquella tragedia. Sin embargo, quedó en claro que lo ocurrido no era atribuible al aparato en sí.

La guerra por llegar empezaba a cobrar víctimas.



Otro hecho dramatico

Otro hecho dramático, antes de que se iniciara la lucha, ocurrió el 25 de agosto (1939). Inicialmente la ofensiva alemana sobre Polonia estaba fijada para iniciarse el 26 de agosto a las 4:30 de la madrugada. El día 25 en la tarde todas las unidades comenzaron a ponerse en movimiento. Eran cinco ejércitos. Una gigantesca maquinaria de cerca de un millón de hombres. Pero ese día Hitler ordenó que la ofensiva no se lanzara porque realizaba un esfuerzo más para conjurar la guerra con Polonia.

La orden que cancelaba la ofensiva llegó a los principales puestos de mando a las ocho de la noche. Llegar a las comandancias de los cinco ejércitos era fácil, pero los cuerpos de ejército, las divisiones, los regimientos, los batallones, los tanques, la artillería motorizada, etc., se hallaban ya en marcha para cruzar la frontera a las 4:30 de la madrugada del día siguiente. Y eran las ocho de la noche. . . Teléfonos de campaña, radio, telégrafos y mensajeros fueron movilizados premiosamente. Detener la gigantesca maquinaria en marcha, con cerca de un millón de hombres, era uña tarea dificilísima.

La orden llegó justo a tiempo a cada comandante de división (15,000 hombres, a cada regimiento, a cada batallón, a cada compañía, a cada sección, a cada pelotón. Sólo hubo una sección de asalto, con 30 soldados, que no recibió a tiempo la contraorden y que a las 4:30 de la madrugada del 26 de agosto cruzó la frontera, abrió el fuego y se dirigió a su objetivo. Sus instrucciones decían que resistiera y que en breves minutos un batallón convergería hacia ellos. Pero en todo el sector del décimo ejército nadie se movió tras ellos. La solitaria sección alemana, con su teniente al frente, se batió contra los polacos, resistió, luchó en espera de su batallón, hasta que fue totalmente aniquilada.

Aquellos 30 muertos pudieron haber sido los únicos entre Alemania y Polonia. Pero el esfuerzo de Hitler por evitar la contienda, proponiéndole a Inglaterra una alianza y a Polonia una negociación de la crisis fracasó entre el 26 y el 31 de agosto. Inglaterra contestó alentando a Polonia a la lucha, en tanto que Polonia decretó la movilización total y anunció que la respuesta a Hitler ya estaba dada "con las disposiciones militares tomadas por el gobierno polaco".


Inicio de la Guerra germano-polaca

A las 4:45 de la madrugada del primero de septiembre se inició la guerra germano-polaca.

Cinco ejércitos alemanes cruzaron la frontera para iniciar un gigantesco envolvimiento de otros tantos ejércitos polacos.

A continuación, Inglaterra y Francia le declaraban la guerra a Alemania.

La URSS estaba servida. En esa forma sus ocultos protectores de Occidente impedían que Alemania se lanzara con todo su poder concentrado hacia el imperio bolchevique. Tanto en Moscú como en Londres, París y Washington se sabía sin lugar a dudas que la URSS no tenía ninguna posibilidad de salvarse en una guerra a solas con Alemania.

Polonia fue el primer rompeolas. En su ceguera, víctima de la penetración mental de un enemigo que se le presentaba como aliado y protector, estaba combatiendo a favor del Kremlin, que luego la sojuzgaría. Sarcásticamente, Polonia ayudaba al comunismo, a su futuro conquistador.

Los polacos dieron a los alemanes una encarnizada batalla. Ciertamente que en l7 días la lucha ya estaba prácticamente resuelta, con medio millón de polacos prisioneros o dispersos, pero de ninguna manera había sido una campaña fácil.

Por primera vez en la historia de la guerra, Alemania utilizaba seis divisiones de tanques, en cooperación con la Luftwaffe que realizaba bombardeos de precisión para facilitarles el avance. Cierta literatura fantasiosa le ha atribuido a la aviación alemana la destrucción de la aviación polaca en los primeros dos días de la campaña, pero no fue así. Al principio había niebla y la aviación casi no actuó.

El l7 de septiembre Hitler hizo un nuevo ofrecimiento de paz a Inglaterra y Francia, pero se le contestó despectivamente.




Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada. La transcripción es textual, y no necesariamente implica aceptación, aprobación o coincidencia con lo expresado por cada uno de los autores o documentos transcriptos.
(Ver Nota aclaratoria)



Fuentes:

- Salvador Borrego. Infiltracion mundial.p.78
- www.lagazeta.com.ar



Ver notas relacionadas:

- El corredor polaco
- Origenes del conflicto polaco.
- Ayuda capitalista
- Derrota de occidente
- Caballo de Troya.
- Logias Rumanas.
- Quigley Carroll y la revolución económica
- Oro, papel y trabajo: la revolución económica
- Patrón oro, patrón trabajo
- Salvador Borrego: "Desde las Termópilas a la Canilleria de Berlin"
- Las logias en Alemania
- El enemigo invisible (Segunda guerra mundial)
- En las puertas de moscú. 1941 (Segunda guerra mundial)
- Dunkerque: la puerta de escape abierta (Segunda guerra mundial)
- Bombareo a objetivos civiles (Segunda guerra mundial)



Fuente: www.lagazeta.com.ar

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