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PAULA HITLER (1957)
                          

Paula Hitler


(01) Opinión
(02) Fuentes.

(03) Artículos relacionados.


Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada. La transcripción es textual, y no necesariamente implica aceptación, aprobación o coincidencia con lo expresado por cada uno de los autores o documentos transcriptos.
(Ver Nota aclaratoria)

Berchtesgaden, mayo de 1957.

Como hermana del Hombre que se inmoló por Alemania, escribí estas líneas en los primeros tiempos de la posguerra:

“Vosotros, señores, ¡No olvidéis una cosa! Que vuestros nombres se habrán prontamente desvanecido a la par de vuestros cadáveres descompuestos, olvidados y enterrados, mientras que el nombre de Adof Hitler se escuchará y brillará por la eternidad. No podéis destruirle con vuestros cubos de estiércol, no podéis asesinarle con vuestros dedos grasientos por mucha tinta que gastéis, os resultará imposible borrar su nombre de cientos de miles de almas. Para tal fin sois sin duda bastantes, demasiados quizás, pero también sois demasiado pequeños. Cada vez que él amó, fue por Alemania. Cuando combatió, lo hizo por Alemania. Si alguna vez sintió temor, fue por Alemania. Y si pecó, fue también por Alemania, y cuando luchó por el honor y el respeto, fue por el honor Alemán y por el prestigio Alemán. Y cuando ya lo único valioso que le quedaba en este mundo era su vida, también la dio por Alemania. ¿Y que habéis dado vosotros? ¿Y cual de vosotros seríais capaz de dar la vida por la Patria? Siempre habéis corrido tras el poder y las riquezas, los placeres, las copas y los manjares, una vida opulenta sin responsabilidad.

¡Podéis estar tranquilos señores, basta apenas con el puro pensamiento desinteresado del Führer y su generosidad inmensa para la inmortalidad! El que su lucha fanática por la grandeza de Alemania no haya sido coronada por el éxito, como pro ejemplo a Cromwell en Bretaña, quizás se deba a la mentalidad, pues mientras el británico, con toda pasión por la vanidad, la envidia, la codicia y la brutalidad, jamás deja de ser británico y la fidelidad a la corona la lleva en la sangre; el alemán hoy en su espíritu de superación puede alcanzar todas las alturas, pero ya no lo hacer por Alemania.

Así que os da lo mismo, a vosotros pobres de espíritu, si junto con vosotros toda la Nación se derrumba a pedazos. Vuestra consigna jamás será “El interés de la comunidad antes que el interés del individuo”, si no todo lo contrario. ¿Y con tal consigna pretendéis opacara la inmortalidad de un verdadero Gran Hombre?”

Lo que escribí en esos amargos años de la posguerra, mantienen toda su vigencia en este año de 1957, y reafirma así lo acertado de mi convicción”

Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada. La transcripción es textual, y no necesariamente implica aceptación, aprobación o coincidencia con lo expresado por cada uno de los autores o documentos transcriptos.
(Ver Nota aclaratoria)


Fuentes:

- Revista “SIEG! Nº 7/8-1992/93, Austria.
- Opiniones N.H.p.64
- La Gazeta Federal. www.lagazeta.com.ar



Ver notas relacionadas:

- Klara Pölzi (Madre de Adolfo Hitler)
- Los planes de Hitler (Heinz Assmann)
- Savitri Devi
- John Kenneth Galbraith (Economista de EEUU)


Fuente: www.lagazeta.com.ar

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