Infame espectáculo
El poeta Guido y Spano califica los sucesos como “infame espectáculo”. Paysandú resiste heroicamente durante varios días hasta quedar prácticamente derrumbada totalmente por el bombardeo de la escuadra brasilera, y los incendios y saqueos unitarios. Defendida hasta las últimas consecuencias y hasta el completo agotamiento de hombres, armas y municiones, finalmente Leandro Gómez se rinde, y comienza la matanza de la Paysandú rendida.
Leandro Gómez se rinde con un puñado de hombres ante el Jefe de la tercera brigada de Río Grande, quien le indica que será conducido ante le barón de Tamandaré. Un testigo presencial describe los hechos:
“El jefe brasileño dobla una calle y se encuentra con un oficial de Flores, el comandante Francisco Belén, acompañado de treinta hombres; éste se dirige al jefe brasileño e invocando el nombre del general Flores, le exige la entrega del general Gómez; éste se resiste, el otro insiste. El jefe brasileño le dice que el Barón es garantía de la capitulación, y por último le pide orden por escrito de Flores.
En ese interín llegó Goyo Suárez y a nombre del general Flores pide nuevamente la entrega del general Gómez y sus compañeros; el jefe brasileño los entrega.
Comandante Belén, recíbase Ud. de esos hombres – dice Goyo Suárez – Echan a andar y llegan a un portón de fierro. Belén da la vos de “Aquí nomás”. Por la parte de adentro de eso portón se ejecuta el terrible suplicio de la víctima ilustre…Lo estropean, lo desnudan y lo cosen a puñaladas. Uno de los Mujica (Eleuterio) le descarna la pera, estando aún vivo el general. Los compañeros siguen la misma suerte: reciben la muerte a puñaladas y balazos” (Julio Cesar Vignale. Consecuencias de Caseros. 1946)
De esta forma actuaba “la civilización”, y el diario la “La Nación” del 3 de enero de 1865 leemos: “La gran cuestión para nosotros no es saber si candor Gómez le tiene miedo a laas balas. Es saber lo que mejor conviene a la libertad y a la civilización en el Río de La Plata. Quiroga, el Chacho, López Quebracho, el fraile Aldao, eran hombres muy valientes ¿Qué ha dado a su valor a la civilización de los pueblos argentinos?”
Al menos le reconocía la “valentía” de aquellos hombres. Por otra parte me pregunto que ha dado a los pueblos argentinos la “cobardía” de Mitre, que presenciando la batalla de Caseros escondido en un monte cercano, al ser preguntado por parte del general Cesar Díaz las razones de su actitud, Mitre le confiesa: “Estoy economizando sangre”.
“Vive en Entre Ríos un anciano coronel Espíndola, a quien en otro tiempo le oí decir que en Caseros encontró al comandante Mitre, con su batería, detrás de un monte y que habiéndole preguntado por lo que allí hacia, Mitre le contestó: Estoy economizando sangre” (Alfredo F. de Urquiza. “Campañas de Urquiza. Rectificaciones y ratificaciones históricas. Buenos Aires. 1924) (AGMK.PLA.p.301)
Nunca, general...
Estos hechos aberrantes ante la pasividad de don Justo abren más la brecha en las disidencias dentro del partido federal, y los testimonios de protesta por la actitud de Urquiza le llegan de distintos lados, como la carta que el coronel Navarro le hace llegar desde Nogoyá:
Mi querido general:
Acabamos de saber con profundo sentimiento la toma de Paysandú y la muerte de sus principales jefes.
Los atentados y crímenes que cada día cometen los infames brasileños, no llenan de coraje y solo ansiamos el momento de vengar la sangre de los mártires de Paysandú.
Los amigos creemos y esperamos que V.E. no podrá mirar con calma las bárbaros crímenes de los brasileros”
Pero Urquiza se mantiene imperturbable y ya no se borraría de los oídos federales que observaban y escuchaban impotentes desde la otra orilla, el tronar de los cañones de Paysandú. Mitre le miente a Urquiza diciendo que no quiere al guerra, y le miente a la Nación Argentina ocultando una declaración de guerra que ya tenía en mano, para poder actuar como “país agredido”. Este ocultamiento premeditado puede consultarse en las investigación históricas realizadas entre otros por José Maria Rosas y Fermín Chávez.
El desprestigio de Urquiza ante los federales de Entre Ríos ya era grande, y ante la orden a López Jordán de convocar soldados para formar en el ejecito para la guerra del Paraguay, los bravos entrerrianos se niegan a marchar hacia el norte, produciéndose rebeliones y dispersiones. Nuevamente don Ricardo López Jordán se lo dirá a Urquiza con todas las letras:
“Usted nos llama para combatir al Paraguay. Nunca general, ese pueblo es nuestro amigo. Llámenos a pelear a porteños y brasileros. Estamos pronto. Esos son nuestros enemigos. Oímos todavía los cañones de Paysandú. Estoy seguro del verdadero sentimiento del pueblo entrerriano” (Chávez. Fermín. Vida y muerte de López Jordán.p.133)
Bibliografía:
- Chávez, Fermín. Vida y muerte de López Jordán. Edit. Theoría
- Saldías, Adolfo. Historia de la Confederación Argentina. Eudeba. Bs.As. 1978
- Rosa, José Maria. Historia Argentina. Editorial Oriente. Bs.As.
- Rosa, José Maria. Rosas y el Imperialismo - La caída. Offsetgrama. Bs.As. 1974.
- Obras citadas
Artículos relacionados:
- Guerra del Paraguay
- Tratado de Puntas del Rosario
- Tratado Triple Alianza
- Sarmiento y Paraguay
- Alberdi y el Paraguay
- Los "voluntarios"
- Urquiza
- La defección de Urquiza.
- Candido L´pez, "El manco de Curupaytí"
Ver más batallas y combates en el indice.
Ver más biografías en el indice.
Fuente: www.lagazeta.com.ar