Ernesto Quesada.
Del Rosas octogenario tenemos también una breve descripción, escrita por Ernesto Quesada, quien, junto con su padre Vicente G. Quesada, visitó al desterrado en febrero de 1873. Tenía Ernesto apenas catorce años de edad y conservó de la entrevista un apunte juvenil que dio a conocer medio siglo después de conocer a Rosas. "Rosas residía todo el año escribe en su chacra, que tenia una treintena de cuadras y en la que cuidaba animales, viviendo del producto de la modesta explotación granjera; su casa se componía de unos ranchos criollos grandes, con su alero típico; y el aspecto de todo era el de una pequeña estancia argentina."
Viene luego el recuerdo del personaje: "La única criada inglesa que le atendía nos introdujo a una pieza donde tenía estantes atiborrados de papeles y una mesa grande; allí acostumbraba a trabajar después de recorrer la chacra a caballo.
Era entonces aquel octogenario un hombre todavía hermoso y de aspecto imponente; cultísimo en sus maneras; el ambiente modesto de la casa en nada amenguaba su aire de gran señor, heredado de sus mayores. La conversación fue animada e interesantísima, y, como era de esperar, concluyó por referirse a su largo gobierno”. Ernesto Quesada redactó sus apuntes al regreso al hotel de Southampton, a pedido de su padre...
Julio Irazusta
"La paciencia imperturbable, el dominio de los nervios para no ofenderse con rapidez excesiva por arrebatos de exaltados o insidias de intrigantes, la moderación de la pluma o de la lengua, la osadía para emplear al personal más dudoso y tratar de convertir en leales servidores a los hombres menos dignos de confianza, el aplomo inconmovible para hacer de eterno componedor entre correligionarios desacordados o entre ambiciosos rivales, todas esas virtudes que en un momento me parecieron fruto de la madurez y un dilatado aprendizaje, están en el Rosas de 1829, como en el de la década final de la dictadura". (Irazusta, Julio. Vida política de Juan Manuel de Rosas. t.1.p.13)
Alejandro Valdés Rozas
En la segunda quincena de agosto de 1873 fue a Burgess Farm el joven Alejandro Valdés Rozas, hijo de María Dominga Rozas y de Tristán Nuño Valdés Es el último retrato de Rosas vivo que poseemos el que nos dejó este sobrino del Restaurador.
"Mi tío me bendijo escribe en su diario de viaje con mucho gusto, y me hizo entrar; era aquel su dormitorio y su cuarto de trabajo; allí hay de todo. Es una pieza como de siete varas de largo más o menos, por seis de ancho, con dos ventanas al frente; su puerta de entrada a la izquierda y otra a la derecha que va a un pequeño retrete, una gran mesa llena de periódicos, papeles, libros, impresos, manuscritos y otros objetos, la punta de la derecha está libre para las horas del almuerzo y comida. Alrededor de la pieza, en forma de estantes, unas tablas llenas de libros. Su cama está entre la puerta de entrada y la del retrete, contra la pared, y allí también hay tablas en forma de estantes, llenas de libros. Una chimenea, sobre cuyo marco hay dos relojes de sobremesa, y una imagen de Nuestra Señora de las Mercedes. Ningún otro objeto o adorno que llame la atención. Mi tío me hizo sentar en la cama, y él se recostó; me dijo que estaba en mi casa, que podría hacer lo que me diera la gana. Llamó a la sirvienta y le dijo: This gentlernan commands here more than I, y la dicha sirvienta (Mariana) a quien ha enseñado a repetir sus órdenes para que no se equivoque, repitió en inglés. Este caballero manda aquí más que usted..."
Al día siguiente, nueva visita al desterrado. Alejandro Valdes Rozas continúa en su diario de viaje: "Llegamos al Farm, llamé y salió Mariana corriendo y me hizo entrar a la pieza de recibo. Un momento después bajó mi tío con su poncho, espuelas y rebenque de lonja; me dijo que esa mañana había a andado a caballo. Entramos a conversar y me mostró el timbre y fecha de la carta de Máximo". Don Juan Manuel tuvo un recuerdo para su cuñado y su hermana: " Pobre don Tristán ¡era muy bueno!... Eres enterito a tu padre, ¡tu madre era una santa! . Al rato el ex dictador le dijo a su sobrino, "Ahora que me has visto es necesario que vayas a ver a la "duquesa". Así llamaba Rosas a Manuelita.
Don Juan Manuel murió en Burgess Strect Farm. el 14 de marzo de 1877, alrededor de las 6 de la mañana. Sus últimos instantes fueron descritos por Manuelita en carta a su esposo Máximo Terrero. "En uno de los días de frío más espantoso que hemos tenido le dice , anduvo afuera, como de costumbre, hasta tarde; le tomó un resfrió y las consecuencias tú las sabes. ¡Pobre tatita!". Una congestión pulmonar acabó con su reconocida fortaleza, castigada en los últimos años por recatada pobreza. Sus ranchos de Burgess Strect Farm sobrevivieron hasta 1926, año en que fueron demolidos.
Fuentes:
- Julio Irazusta. Vida politica de Juan Manuel de Rosas a través de su correspondencia.
- Castagnino Leonardo. Juan Manuel de Rosas, Sombras y Verdades
- Chavez, Fermín - La Cultura en la época de Rosas - Edit. Theoría. Buenos Aires.
- Chavez, Fermín - Juan Manuel de Rosas. Iconografía de la Federación - Edit. Oriente. Buenos Aires.1970
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar
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