Home
Home


LA ECONOMIA ALEMANA Y LA USURA
                          

Alfred Rosemberg


(01) Opinión de A.Rosemberg
(02) Fuentes.
(03) Artículos relacionados.


Opinión de A.Rosemberg

Desde los puntos de vista estatales y jurídicos, todo nuestro actual sistema económico, a pesar de sus gigantescas dimensiones, aparece interiormente carcomido y hueco.

La trustificación mundial internacional celebra triunfos deshonrosos en las grandes conferencias económicas a partir de 1919. Nunca aún el mundo vio un dominio más desvergonzado del dinero sobre todos los demás valores, como cuando millones de hombres de todos los pueblos yacían en los sangrientos campos de batalla, fueron sacrificados y habían creído luchar por el honor, la libertad y la Patria.

Esta impudicia de la casta de los piratas internacionales de la Bolsa, que después de su triunfo dejó caer casi todas las máscaras del humanitarismo francmasónico, ella mostró con impresionante evidencia no sólo la decadencia democrática, sino también la descomposición del viejo nacionalismo, el que, con la espada en la mano, prestaba servicios de vasallo a la Bolsa.

Este dominio de la Bolsa conoció como valor supremo sólo a sí mismo: “La economía es el destino”, declaró orgullosamente el héroe del espíritu financiero internacional, Walther Rathenau. Practicar una economía por la economía misma, esa fue la “idea” de una era desalmada.

A la totalidad de la economía del siglo 19 en todos los Estados le faltó la idea del honor, indistintamente que esta economía fuera manejada por nacionalistas o internacionalistas. Por eso también condujo al dominio del canalla sobre el hombre de honor.

Los profesores enseñaban en todas las facultades las así llamadas leyes de la economía, a las que debíamos doblegamos. Pero ellos olvidaron que todo efecto “legal” tiene un punto de partida, una premisa, de la que resulta luego el curso necesario. El desvarío del oro que nos fue instilado artifícialmente, p. ej., ha sido la precondición del patrón oro internacional, que se acepta como una “ley de la naturaleza”, pero que con la abolición de este desvarío del oro, desaparecerá de la misma manera que la creencia desvariada en las brujas del Medioevo inquisitorial después de haberse producido el esclarecimiento.

El caos racial de las urbes mundiales es la consecuencia por ley natural de la idea de la libertad de residencia. La dictadura de la Bolsa es la consecuencia necesaria de la adoración de la economía, del provecho como valor supremo.

Ella desaparecerá cuando una idea nueva llevada por hombres nuevos sea también tomada como base para la vida económica. También aquí es el concepto nórdico del honor el que alguna vez creará un nuevo derecho a través de sus representantes. Antaño hasta un comerciante quebrado sin culpa propia era considerado deshonrado, porque por su quiebra se había arruinado no solamente a sí mismo, sino también a otros seres humanos.

En el mundo actual hasta la bancarrota intencional es un buen negocio, y el intermediario superfluo y deshonesto, un eslabón útil de la sociedad democrática. El derecho del Reich venidero barrerá aquí con una escoba de hierro. Deberá tomar como propia la expresión de Lagarde sobre los judíos, de que las triquinas no pueden ser educadas, sino que deben ser hechas innocuas lo más pronto posible. Millones gimen hoy bajo una terrible injusticia y ansían una salvación a través de aumentos de sueldo, revaluaciones, etc. Ellos olvidan que su miseria está condicionada por la vil presuposición de nuestra economía como valor supremo. Pero entenderán de inmediato cuál ha sido la cuestión en el último siglo cuando la soga y la horca convencen a efectuar la necesaria depuración.

Se verá alguna vez con asombro cuán rápidamente se derrumba toda la fantasfagoría, cuando el puño enérgico de un hombre fuerte, de honor, tome por el cuello esta gentuza de Banco y Bolsa que se pavonea en fracs de seda y los neutralice a través de medios legales de una nueva justicia.


Fuentes:

- Alfred Rosemberg: El mito del siglo XX. p.398
- Castagnino Leonardo. www.lagazeta.com.ar

Copyright © La Gazeta Federal



Ver notas relacionadas:

- Periodismo independiente.
- Pequeño libro negro
- Knut Hamsun
- Ernst C.F. Zündel
- La Prensa
- Quigley Carroll y la revolución económica
- Oro, papel y trabajo: la revolución económica
- Patrón oro, patrón trabajo
- Robert Brasillach: La alegría
- Louis Fredinand Celine: Los fascismos
- Sven Hedín: viaje al ostracismo
- Salvador Borrego: "Desde las Termópilas a la Canilleria de Berlin"
- Paula Hitler (Hermana del Führer)
- John Kenneth Galbraith (Economista de EEUU)
- Lloyd George (Ministro Inglés)
- El becerro de oro
- Banqueros internacionales
- Las logias en Alemania
- ¿Revolución rusa?
- Revolución internacional
- Testimonios de parte
- Ayuda capitalista
- Derrota de occidente
- Caballo de Troya.
- Rusia: Antes y despues.



Fuente: www.lagazeta.com.ar

Compartir en:



La Gazeta FederalLa Gazeta
Federal


HomeLa Gazeta Federal
en facebook



Inicio