Home
Home


LA SOLUCION FINAL
                          

El trabajo libera


(01) Sobre el plan de deportacion
(02) Nota aclaratoria.
(04) Fuentes.
(03) Artículos relacionados.


Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada. La transcripción es textual, y no necesariamente implica aceptación, aprobación o coincidencia con lo expresado por cada uno de los autores o documentos transcriptos.
(Ver Nota aclaratoria)

Sobre el plan de deportacion

La tan mentada “Solución Final” a la que muchos aluden como “Extermino de judíos” no fue tal. Pese a la meticulosa burocracia alemana que tenia por costumbre documentar y archivar hasta las mínimas ordenes del régimen, los Aliados jamás encontraron una orden o documento que hablara de “Eterminio”

Unos meses antes de la guerra mundial, el Mariscal Hermann Goering , especialmente comisionado por Hitler, escribió al Ministro del Interior Frick, ordenándole la creación de una «Oficina Central de Emigración para los judíos», mientras por otra parte ordenaba al Jefe de los Servicios de Seguridad del Reich, Reinhardt Heydrich que solucionara el problema judío por los medios de «la evacuación y la emigración». Pero nunca hablo de “Exterminio”

Los campos de concentración también existieron en le bando Aliado, especialmente en Rusia, Estados Unidos y Gran Bretania. En Alemania y su zona ocupada también existieron, y mayoritariamente eran “campos de trabajo”, donde se usaba mano de obra, incluso remunerada, para fabricación de armamento, uniformes y otros pertrechos de guerra. En ellos se confinaban los prisioneros de guerra, opositores, comunistas, partisanos, etc. y de diversas nacionalidades, como judíos, gitanos, rusos, rumanos, franceses y alemanes. La mortandad fue tremenda debida principalmente por epidemias como el tifus, transmitida por los piojos que los alemanes combatían con el Zyklon B (los norteamericanos en Italia lo hicieron con DDT, recién desarrollado) y en los últimos meses de la guerra proucido por el hambre que sufrió en realidad toda la zona de guerra, debido a la destrucción de ferrocarriles y carreteras, producto de los bombardeos Aliados. (Ver también Objetivos civiles)


El plan Madagascar

Se empezó a pensar en la isla de Madagascar, entonces colonia francesa, como futuro hogar de los judíos; se especuló con la idea de que allí se concentrarían no sólo los judíos procedentes de Alemania sino también los israelitas ortodoxos procedentes de otros países.

La idea no era nueva. El padre del moderno Sionismo político, Theodor Herzl, ya formuló, a finales del siglo XIX, la posibilidad de un Hogar Nacional Judío en Madagascar, o en Uganda. Para Herzl el lugar ideal era Palestina, pero comprendía, y en eso coincidía con los políticos del III Reich, que ello originaría interminables conflictos con la población árabe autóctona. Para los jerarcas nazis parecía más sencillo obtener la aquiescencia francesa a un núcleo judío en Madagascar que el proyecto palestino; no en vano había numerosos políticos judíos influyentes en la III República.

Pero, oficialmente, Alemania no presentó el «Plan Madagascar» hasta 1938, formulado, en sus trazos generales, por el Ministro de Finanzas, Hjalmar Schacht.

Aconsejado favorablemente por Goering, Hitler envió a Schacht a Londres para que discutiera la propuesta con representantes sionistas.

El sionismo, pese a la Declaración Balfour. no había logrado la implantación de un verdadero Hogar Nacional para los judíos en Palestina, debido a la lógica resistencia de los árabes autóctonos, y determinados lideres sionistas no veían con disgusto la puesta en práctica del «Plan Madagascar».

Schacht se entrevistó con dos representantes del Sionismo, Lord Bearsted. por la Juderia Inglesa, y Mr.Rublee, de Nueva York. La propuesta alemana era que los capitales judíos en Alemania fueran congelados como garantía de un préstamo internacional para costear la emigración judía a Madagascar.

Mr Rublee y Lord Bearsted desecharon Madagascar, y aceptaron el resto de la propuesta. Sugerían, como emplazamiento del Hogar Nacional Judío, Palestina. Schacht informó a Hitler sobre las negociaciones, en Berchtesgaden el 2 de Enero de 1939; pero el plan fracasó debido a la negativa inglesa a aceptar Palestina como sede de los judíos, en una escala superior a la prevista por la Declaración Balfour, que Inglaterra incumplió clamorosamente, engañando simultáneamente a arabes y judios.

Es preciso hacer constar, empero, que Alemania no fue la primera en presentar un «Plan Madagascar» para los judíos. Fue el gobierno polaco quien tuvo, oficialmente, la iniciativa de proponer a la antigua Isla de los Piratas como hogar de los judíos oriundos de Polonia. y en 1937 envió a la Misión Michael Lepecki, acompañada de representantes judíos, para que estudiara el problema sobre el terreno.

En vista de que Madagascar no era, finalmente, aceptado por los círculos dirigentes del Sionismo, e Inglaterra ponía mil trabas a la solución palestina, se hicieron otras tentativas para promocionar la emigración de los judíos a otros países europeos. A tal efecto se reunieron en Envían, en 1938, representantes alemanes y sionistas. Aquéllos insistieron en el «Plan Madagascar», pero los sionistas lo rechazaron resueltamente.

A principios de 1939, un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reich, Helmuth Wohltat, se trasladó a Londres para proponer a sus colegas del «Foreign Office» una emigración limitada de los judíos que aun quedaban en Alemania a la Guayana Británica, pero el gobierno británico rechazó de plano la propuesta.

El «Plan Madagascar» continuaba siendo patrocinado por el gobierno alemán, pues se esperaba llegar a convencer al Presidente francés, Daladier, para que diera su anuencia.

Viviane Forrester, ensayista, novelista y critica literaria, en su libro ”El crímen occidental” ofrece una tesis sobre la deportación judía de Alemania. Sobre base documental , explica que desde un principio Hitler pretendía expulsar a los judíos de su país. En 1938, Hitler no solo consentía la emigración de los judíos alemanes, sino que la reclamaba.

Hitler, Goeringy y Goebbels, a su turno, se burlaban de que Roosevet hiciera un llamado a otros países para que aceptaran judíos, cuando los norteamericanos tenían cupos fijos y no permitían ampliarlos.

En el Consejo Ministros del 12 de noviembre de 1938, Goebbels dice: ”Es curioso comprobar que los países cuya opinión púbica se alza a favor de los judíos, siempre se niegan a recibirlos. Dicen que ellos son los pioneros de la civilización, los genios de filosofía y de la creación artística, pero cundo se les quiere hacer aceptar a estos genios, cierran sus fronteras” (Citado por Forrester)

A fines de diciembre de 1938,George Bonet, Ministro de Relaciones Exteriores francés, al entrevistarse con su par alemán, Ribbentrop, le dice: “Francia está interesada en solucionar el problema judío”, y le agrega: “Francia no desea recibir judíos de Alemania”. El francés interroga a su par alemán: “¿Podría tomar Alemania tomar cualquier medida para para impedirles venir a Francia?” a lo que Ribbentrop responde: “Todos queremos deshacernos de los judíos, el problema es que ningún país desea recibirlos”.

Cuando terminó la guerra, los judíos que habían sobrevivido fueron llevados a nuevos campos de concentración. Los países “libres” se quejaban del costo que les significaba, y aquellos que quedaron en Alemania, en especial en la zona británica, fueron obligados a trabajar como mano de obra barata para levantar Alemania.

Hubo también, terminada la guerra, deportación y campos de concentración de prisioneros de guerra alemanes, donde adrede se les dejó morir de hambre y miseria.(Ver: Campos de muerte )


Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada. La transcripción es textual, y no necesariamente implica aceptación, aprobación o coincidencia con lo expresado por cada uno de los autores o documentos transcriptos.
(Ver Nota aclaratoria)


Fuentes:

- Louis Marschalko: Los conquistadores del mundo, p.194
- Forrester Vuvine. El crimen occidental.
- J.C.Cardiali. Franco a contraluz.p.347
- Castagnino Leonardo. www.lagazeta.com.ar

Copyright © La Gazeta Federal



Ver notas relacionadas:

- Campos de muerte
- Bombardeos de terror (Segunda guerra mundial)
- Bombareo a objetivos civiles (Segunda guerra mundial)
- Dresden 1945 (Segunda guerra mundial)
- El Juicio de NUremberg.
- Asesinato de Giuseppina Ghersi.
- La extraña muerte del general Patton
- Fiesta del Purim.
- Leyes de NUremberg.
- Knut Hamsun: Puedo esperar.
- Periodismo independiente.
- La profecia de Goebbels
- Henry Willamson: "el pacifista"
- Holmes John: "el milagro"
- Quigley Carroll y la revolución económica
- Oro, papel y trabajo: la revolución económica
- Patrón oro, patrón trabajo
- Winifred Carroll: la fidelidad
- Oswald Spengler: Los soñadores
- Robert Brasillach: La alegría
- Louis Fredinand Celine: Los fascismos
- Sven Hedín: viaje al ostracismo
- Salvador Borrego: "Desde las Termópilas a la Canilleria de Berlin"
- Paula Hitler (Hermana del Führer)
- John Kenneth Galbraith (Economista de EEUU)
- Lloyd George (Ministro Inglés)
- Jesse Owens Atleta de Berlin 1936
- Las viscera de Churchuill
- El becerro de oro
- Banqueros internacionales
- Las logias en Alemania
- ¿Revolución rusa?
- Revolución internacional
- Testimonios de parte
- Ayuda capitalista
- Derrota de occidente
- Caballo de Troya.
- Rusia: Antes y despues.
- La CHEKA.
- INO: la mano larga de la CHEKA.
- La PURKKA.
- En las puertas de Moscu (1941) (Segunda guerra mundial)
- Los 30.000 muertos de Rotterdam (Segunda guerra mundial)
- El enemigo invisible (Segunda guerra mundial)
- En las puertas de moscú. 1941 (Segunda guerra mundial)
- Dunkerque: la puerta de escape abierta (Segunda guerra mundial)
- Prisioneros rusos campana de 1941 (Segunda guerra mundial)
- La toma de Berlín (Segunda gerra muncial)
- Alcazar de Toledo (Guerra civil española)
- Cnel.José Moscardó (Guerra civil española)
- Nuevo orden

Ver en el indice más Historia Argentina.



Fuente: www.lagazeta.com.ar

Compartir en:



La Gazeta FederalLeonardo Castagnino
Historia rioplatense


HomeLa Gazeta Federal
en facebook



Inicio