Juan Manuel de Rosas
Obra de Teodoro Bourse
El gaucho gobernador
Hacia el anochecer, y luego de los saludos oficiales, Rosas recibe al representante Uruguayo, Santiago Vázquez, con quien habla francamente de los sucesos del día. Se conoce lo dicho por Rosas por el informe que eleva a su gobierno el representante Uruguayo, al día siguiente:
Aquí me tiene Vd. Sr. Vázquez en el puesto de que me he creído más distante le había dicho aquél yo nunca creí que llegase ese caso, ni lo deseaba porque no soy para ello; pero así lo han querido y han acercado una época que yo temía hace mucho tiempo, porque yo, Señor Vázquez, he tenido siempre mi sistema particular, y voy a manifestarle a Vd. francamente cómo lo he seguido desde que empecé a figurar; conozco y respeto mucho los talentos de muchos de los señores que han gobernado el país, y especialmente de los señores Rivadavia, Agüero y otros de su tiempo, pero a mi parecer todos cometían un gran error: se conducían muy bien con la clase ilustrada, pero despreciaban a los hombres de las clases bajas, los de la campaña, que son la gente de acción. Yo noté esto desde el principio y me pareció que en los lances de la revolución, los mismos partidos habían de dar lugar a que esa clase se sobrepusiese y causase los mayores males, porque Vd. sabe la disposición que hay siempre en el que no tiene nada contra los ricos y superiores.
Me pareció, pues, muy importante conseguir una influencia grande sobre esa gente para contenerla, o para dirigirla y me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para esto me fue preciso trabajar con mucha constancia, con muchos sacrificios y hacerme gaucho como ellos, hablar como ellos y hacer cuanto ellos hacían, protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses, en fin no ahorrar trabajo ni medios para adquirir más su concepto. Esta conducta me atrajo los celos y las persecuciones de los gobiernos, en lo que no sabían lo que se hacía, porque mis principios han sido siempre obediencia a las autoridades y a las leyes...
Ya dije a Vd. que los señores de aquí, de la ciudad, no querían nada conmigo, cuando podían conseguir todo, se entiende con decencia, porque Juan Manuel Rosas es incapaz de bajezas... Me contuve quieto, a pesar de que la campaña me llamaba con instancia, no quise hacer nada y me propuse que conociesen que sin mí nada podían, porque yo sabía lo que les iba a suceder; que no se habían de entender, como sucedió, que no se entendían unos con otros... Creen que soy federal; no señor, no soy de partido alguno, sino de la patria En fin, todo lo que yo quiero es evitar males y restablecer las instituciones, pero siento que me hayan traído a este puesto porque no soy para gobernar...
Fuentes:
- Irazusta Julio. Vida política de Juan Manuel de Rosas. t.I.p.236
- Castagnino Leonardo. Juan Manuel de Rosas, Sombras y Verdades
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Fuente: www.lagazeta.com.ar
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