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LA HISTORIA DE LOS INGLESES
                          

(01) Los "ingleses de los ingleses"
(02) Inglaterra: La cuna de la cultura
(03) El empréstito Baring
(04) Los franceses
(05) La unidad americana
(06) Algunas traciones
(07) Fuentes
(08) Artículos relacinados


Los "ingleses de los inlgeses"

Según parece Marco Polo no fue a lejano oriente solo a traer canela. O al menos no trajo solo eso, sino que también trajo libros, y así importó la milenaria cultura de la guerra y de los servicios secretos sobre el enemigo. Así los venecianos emplearon para con sus vecinos todas las tácticas y arte de aquellos, apoyando al más débil para debilitar a su potencial rival, y luego apoyarlo a este contra un tercero. Los venecianos, instalados en un territorio de difícil acceso y fácil de defender, tuvieron una gran influencia entre sus vecinos de Europa, haciendo pelear a unos contra otros, intrigando entre ellos con un interesante servicio de espías y dominando el comercio de la época. Sentados en un banco el la plaza pública hacían sus negocios financieros; de ahí el termino “banco” para las entidades financieras. Cuando no tenían más crédito, simplemente se retiraban sin pagar, rompiendo el banco da ahí el término “quebró la banca”.

Como Venecia “les quedara chica”, emigraron a los Países Bajos, un territorio de características similares pero mejor ubicadas. Ahí armaron nuevamente su imperio comercial y a partir del siglo XIII se instalan en Londres, un territorio más fácil de defender, con facilidades de comunicación y transporte hacia todos lados. Como el mal clima de Londres les dificultaba trabajar al aire libre, se instalaron en el bar de Lloyd (no se si te suena) que dio el nombre a sus empresas financiera y de seguros. Para esa época contaban con su agencia de servicio secreto, cuando América no tenia ni miras de ser descubierta. Fue la época que el decir de Jauretche, los italianos eran los “ingleses de los ingleses”.

Esta técnica de apoyar al débil para debilitar al fuerte tiene muchos ejemplos en la historia de Inglaterra, como en su alianza con holanda para desplazar a los portugueses de la India, (obteniendo de paso ventajas en las colonias holandesas), para aliarse después a los portugueses para desplazar a los holandeses (obteniendo de paso ventajas en las colonias portuguesas). Los franceses también aprovecharán las rivalidades de los indios, para obtener beneficios. La india paso de ser un con industria textil, a un país agrario donde morían de hambre millones de personas: cinco millones entre 1850 y 1875 y quince millones entre1875 y 1900. Como en otros lados, los ingleses restringen en la India la navegación y la construcción naval. Romesh Dutt dirá que “en verdad la humedad de la india bendice y fertiliza otras tierras”. “según Digby el tesoro extraído por los británicos entre la batallas de Plasey y Waterloo oscila entre quinientos mil millones y un billón de libras esterlinas”. No vale la pena hablar del oro y la riqueza del mundo que están en el museo de Inglaterra. (la de los faraones, por ejemplo)

Los ingleses contrabandeaban opio de la India a China, y como el emperador restringe el tráfico, inician las tres guerras del opio (1842, 1856 y 1858) apoyados por otras potencias, obtiene la apertura de los puertos al comercio ingles y se queda en posesión de Hong Kong. También se quedarán con Gibraltar (1704), dominando así la entrada al mediterráneo y el control de las flotas de España y Francia que para defender sus costas tenían sus escuadras divididas en ambos lados de Gibraltar.

Algo parecido a la guerra del opio sería la “guerra del guano” : una compañía inglesa con sede en Santiago explotaba el guano en las costas de Bolivia y Perú. Como estas pretendieron aumentar los impuestos al guano armó la guerra que dejo a Bolivia sin costa, y a ambas con menor territorio. Ejemplos como este podemos ver en distintas partes del globo, en distintas épocas.

Para apoyo de su flota Inglaterra se posesiona de territorios de ultramar: Gibraltar (1704), El Cabo (1795) Ceylan (1796), Malta (1800), Buenos Aires (1806), Mauricio (1810), Singapur (1819), Malvinas (1833), Adén (1839), Hong Kong (1842), Chipre 1878) entre otros. También el gobierno ingles se quedará con el canal de Suez acortando las rutas marítimas, y siendo para buques a vapor terminará con la competencia de navegación a vela. Y todo esto con la “ingerencia del estado británico”. También se quedará con gran parte del Canadá francés.


Inglaterra: La cuna de la cultura

La colonización mental traída “por los hombres de la luces”, como Rivadavia, nos hizo creer que Francia y los ingleses eran la “cuna de la cultura”, mientras que la nuestra, heredada de “los brutos españoles” era “la barbarie”. El mismo Sarmiento dice que el interior es “un país bárbaro”, donde "no se encuentra una levita ni una montura inglesa” , y muchos de nuestros “iluminados” viajaban a Europa a importar teoría que nos sacaran de la barbarie y el atraso.

Sin embargo España heredó su cultura de los Romanos y la enriqueció con la cultura también milenaria de los árabes durante la dominación de España, mientras en Inglaterra todavía andaban a los garrotazos. En la época de los romanos, los sajones eran parte de los bárbaros, y para el siglo XIII no tenían ninguna universidad, mientras que en España había doce. Dicho sea de paso que la primera Universidad data de mediados del siglo XI en Bolonia, en Italia, de cuya nacionalidad tenemos tantos inmigrantes que Sarmiento despreciaba. También los italianos inventaron el reloj como máquina astronómica en 1350 (los hermanos Dondi, de Papua) y el inventor de la maquina de vapor, Sarvey, tuvo os antecedentes de italianos, alemanes y franceses.

Los españoles trajeron del lejano oriente, y adoptaron, tres cosas que fueron fundamentales para el adelanto de la navegación: la brújula, el timón y la vela latina. Anteriormente los barcos, a falta de timón se maniobraban a remo. La vela cuadrada les permitía impulsarse a favor del viento, o a remo. Con el timón y la vela latina, pudiendo impulsarse aún con viento de proa, pudieron prescindir de los remos, los que le permitió diseñar barcos de mayor capacidad y altura. Esto le permitió a Colon (al parecer Genovés) descubrir América.

En el siglo XVI los ingleses adquirieron barcos del Báltico, que estaban más adelantados, para usarlos de modelo y fabricar sus propios barcos, mas grandes y mejor equipados con cañones de hierro, más económicos y eficientes que los de bronce. La batalla de Trafalgar, mal tiempo de por medio, haría caer a “la armada invencible” y cambiaría el rumbo de la historia. Los ingleses dominarán los mares y se harán dueños del trasporte y el comercio mundial. Pero de ahí a ser “la cuna de la cultura” hay mucho para decir; si hasta el idioma ingles, impuesto solamente por un hecho comercial, parece un dialecto al lado del español, mucho más rico.


El empréstito Baring

Durante el gobierno de Rivadavia, con el supuesto propósito de construir un puerto, fundar ciudades y dar aguas corrientes a Bs.As. (nada de eso se hizo finalmente) el gobierno decidió pedir en empréstito a Inglaterra. En la Legislatura hubo quienes preguntaron “…y con que pagaremos un millón de pesos?” Los partidarios del empréstito dijeron que simplemente “con las ganancias del puerto, que rinden trescientos mil pesos anuales”. La oposición dijo entonces “ …esperemos tres años, y con las ganancia del puerto, no necesitaremos el empréstito” Los partidarios del empréstito se quedaron sin argumentos y el empréstito estuvo a punto de rechazarse, pero un ingenioso argumento (que aun se usa) vino a “dar vuelta” la votación a favor del empréstito: “el ingreso de pesos oro reactivaría la economía” (si hasta parece un editorial del domingo pasado)

Con algunas honrosas excepciones y resistencias, se aprobó el pedido y se autorizó a un ”consorcio” formado por Guillermo y Juan Parish Roberston, Braulio Costa, Felix Castro, Miguel Riglos y J.Pablo Saenz Valiente para negociarlo en Londres al 85% de su valor y a un mínimo del 70 %. La “comisión”, apoyada por Rivadavia (que luego fuera presidente y al mismo tiempo socio de los ingleses en la Famatina Minning Company) estaba muy bien representada por comerciantes porteños, con intereses en compañías y bancos ingleses, y conocidos antecedentes: “…algunos miembros de este grupo habían estafado al General Iriarte jugando con dados cargados con Mercurio” (Taldueno citado por Vicente Sierra en Historia Argentina, Huemul Pag 69, citado por Norberto Galazo, De la Banca Baring al FMI, Colihue p.27 )

Braulio Costa, un gran terrateniente del litoral, “Anduvo constantemente mezclado en cuanto negocio de especulación llegaba a sus oídos (…) Participó haciendo negocios con los unitarios (…) y luego con los federales.” (Ernesto Fitte, Hist.del Empréstito. Emecé 1962 P3 y44, citado por Norberto Galasso, De la Banca Baring al FMI, Colihue p.27). Representante de Facundo Quiroga en préstamos al Gobierno fue denunciado por el propio Quiroga por los manejos turbios de su apoderado y le exigió al General Mansilla, jefe de policía, que investigase los manejos clandestinos. El Juez Francisco Planes ordenó la detención y Costa escapó a Montevideo. (idem) Los hijos de Costa, colaboradores de Mitre, fundarían Campana.

La estafa era tan evidente que el principal banquero ingles (Nathan Rostschild) se abstuvo de participar, y finalmente se negoció con la casa Baring (Alexander Baring Ministro de Moneda ingles y Francis Ministro de hacienda y Lord de la Tesorería.)

Para negociar ante Baring. “la comisión” nombró a dos representantes que defendieran los intereses argentinos: John Parish Roberston (comerciante inglés y sobrino del cónsul ingles en el Río de La Plata, Woodbine Parish) y Félix Castro (comerciante porteño ligado a los ingleses y socio de William Parish)

La gestión tendría honorarios del 1% del monto del empréstito, pero los negociadores “argentinos” vieron la posibilidad de aumentarse los honorarios. El empréstito debía negociarseentre el 85 y 70 % del valor nominal. Si bien en la negociaciones previas se vió la posibilidad de colocar el empréstito al 85% con interés del 61% anual, lo hicieron al 70 %, quedándose con la diferencia de 150.000, que repartieron: 30.000 para Baring y 120.000 para los “negociadores”, y seguramente para “la comisión”. Esto surge da la carta qe el propio Parish Roberston le envía a Alexander Baring:

“Damos por entendido que ustedes pondrían en circulación el empréstito entre los suscriptores por nuestra cuenta , colocando loas acciones el 85 % y que el total de las entregas a medida que ingresen, deberán ser llevadas al crédito del gobierno de Buenos Aires, a razón de 70% y al de ustedes y al nuestro en la proporción del 15 % . De esta manera cuando las entregas se hallen pagas deben aparecer en el crédito de:

Gobierno de Buenos Aires 700.000 libras
De vuestra casa 30.000 libras
Y de Mr.Castro y mío 10.000 libras
Total 850.000 libras


Deberán ustedes abrir un crédito a favor de Mr. Castro y mío para ser usado en la forma en que lo precisemos por la suma de 120.000 libras.”
(Ernesto Fitte, Hist.del Empréstito. Emecé 1962 P3 y44, citado por Norberto Galasso, De la Banca Baring al FMI, Colihue p.27).

Lo curioso es que no solamente le explican las cuentas a los Baring como si fueran analfabetos, sino que además, y por escrito, se mandan en cana, y por poco no lo hacen con la comisión entera incluido el propio Rivadavia.

Ferdinand White, enviado de Baring para gestionar el cobro en 1852, dice que “Hay una cosa que siempre me preocupó y es que la provincia de Buenos Aires realizo solo el 70%, cuando el del empréstito fue emitido en Londres al 85%. Estoy enterado que los contratistas, los señores Parish Roberston y Felix Castro deben haber hecho buenas raterías aquí, aunque negocios son negocios y por lo que yo sé, tuvieron la adhesión del gobierno.” (H.S Ferns)

“Ningún gobierno sudamericano ha estado nunca más legítimamente autorizado a repudiar un empréstito contratado bajo tales circunstancias que el de Buenos Aires, y este gobierno muestra, con el reconocimiento al empréstito, una leal adhesión a un negocio corrompido, en primer lugar, y a un licencioso desembolso, en segundo.” (Morning Herald, Londres, 3-11-1852, citado por Vitale y Galasso. p.30)

Además de estas cometas y gentilezas se descontarán por adelantados dos años de servicio en concepto de intereses y amortización, gastos, honorarios y comisiones, de manera que, redondeando, las cuentas del empréstito quedarían de la siguiente manera:

Deuda de las Provincias Unidas 1.000.000 libras Para la “comisión” (cometa) 120.000 libras Para los Baring (gentileza) 30.000 libras Neto colocado 700.000 lbras Intereses por adelantado 12% 120.000 libras Amortización por adelantado 1% 10.000 libras Comisiones de gestores y gastos 17.300 libras Neto a cobrarpor las Prov.Unidas 552.700 libras

Pero el “negocio” no terminaría ahí. Las Provincias unidas se comprometieron por una deuda de 1.000.000 de Libras al 6 % de interés anual garantizadas con rentas y hasta con tierra pública. Del millón de Libras, descontadas comisiones, intereses etc, debería recibir aproximadamente 552.000 libras en oro. Cuando el gobierno reclama el envío del dinero, Baring remite 2.000 en monedas de oro, 52.000 en letras de cambio a fabor de los merciante británicos de Bs.As. (papelitos) y propone por “prudencia de mandar dinero a tanta distancia”, dejar depositado en su banco los 500.000 restantes, pagando 3 % de interés anual. (Un negocio redondo. Pedir dinero, al 6 % y prestarlo al 3 % “al mismo prestamista”) Ni se construyó el puerto ni se puso un solo caño en Bs.As. Se pago catorce veces la deuda, hasta cancelarla en 1.904. (Cambiando algunas cifras, fecha y nombres, bien podría ser ésta la historia de muchos de los préstamos que forman parte de nuestra actual deuda externa.) El único que utilizó el empréstito en forma inteligente fue Rosas, que para levantar el bloqueo presionó al gobierno ingles con los propios acreedores ingleses de bonos (los bonoleros).

El empréstito no fue para “recibir oro”, sino para “llevar oro” que los comerciantes británicos de Bs.As. recibían el Londres a cambio de las letras recibidas en el empréstito.

“El primer empréstito argentino no fue más que un empréstito de desbloqueo, un modo de transportar en forma permanente las ganancias logradas por los comerciantes ingleses en las orillas de Río de La Plata. Es decir que ese primer empréstito representa una riqueza que se llevó de la Argentina a Inglaterra, no una riqueza inglesa que se trajo a la Argentina. Esta es la interpretación más favorable a Inglaterra. La más desfavorable colinda con la brutal denominación de coacción y aún de estafa internacional.” (R.Sclabrini Ortiz. Política Británica en el Río de La Plata)

“De 1822 a 1826, diez empréstitos han sido hechos en Inglaterra en nombre de las colonias españolas. Estos empréstitos habían sido contratados al 75%. Inglaterra desembolsó una suma real de 7 millones de libras, pero las repúblicas españolas han quedado hipotecadas en una deuda de 20.978.000 libras. Resuelta de estos hechos que en el momento de la emancipación, las colonias españolas se volvieron una especie de colonias inglesas.” (Vizconde de Chateaubriand, ministro de Francia durante el reinado de Luis XVIII, reproducido por Scalabrini Ortiz)


También los Franceses

También los Franceses se querían “educarnos” y llevarse parte del botín: ... “ Es nuestro deber más importante preservar las poblaciones que gobernamos y asegurar su salud e higiene. Es la clave del edificio económico que hay que construir. Necesidad, en una palabra de conservar y aumentar el capital humano para conseguir que trabaje y fructifique el capital monetario. Instruir a los indígenas es ciertamente nuestro deber. Pero este deber fundamental concuerda con creces con nuestros intereses económicos, administrativos, militares y políticos más evidentes. Que los efectos de la difusión de nuestra cultura deben ser matizados y sabiamente graduados, de acuerdo a las diferencias de los países, es algo que el mismo sentido común indica. Sin embargo hay un principio válido en todo lugar: educar a los indígenas en lengua francesa. Es necesario encarar, primeramente, la utilidad económica de la instrucción de la masa.” (Albert Sarraut, ministro de Colonias de Francia.)

¿Que buscaba Francia, con la segunda intervención anglofrancesa en el Plata ? : ¿Traer la libertad y liberar un pueblo oprimido por un tirano, o recuperar las glorias perdidas.? Lo explican los propios representantes en la Asamblea Nacional de Francia:

“...Rosas no tiene absolutamente ningún derecho…,no ha sido elegido ni por el conjunto de las Provincias Unidas del Río de la Plata, ni por Buenos Aires. Ha llegado al poder por la violencia y es mantenido solamente por el terror de sus crímenes…¿Tenéis los medios?…En el combate de Obligado sus fuerzas fueron avasalladas en un instante…Con 3.000 granaderos franceses arrollaríamos en un instante a esos gauchos cobardes…; algunas lanchas cañoneras y 10 millones de francos bastarán…Pero os pediré que agreguéis 4 ó 5 millones más para terminar de una manera honorable y digna de la grandeza de Francia un asunto conducido hasta ahora de manera tan vergonzosa y deplorable. El Paraguay, el Entre Ríos, el Brasil, solicitan una alianza ofensiva y defensiva que no nos costará nada...Podemos asegurarles un provenir contra las asechanzas de la pretendida Confederación Argentina. En un tiempo que estamos tan pobres de gloria y desde tanto tiempo. ¿el gobierno francés no debe aprovechar la ocasión de adquirir un poco de gloria?" (Diputado Delisle en la Asamblea Nacional de Francia. 30-4-1850)

Además de colonizar parte del Plata (La nueva República de La Mesopotamia: Uruguay, Entre Ríos, Misiones) Francia buscaba “adquirir un poco de gloria” que no había logrado adquirir en 1838 cuando tuvo que retirarse vencida y humillada en la primera intervención. Eso si, “por las dudas”, Francia pretendida hacer la “guerra marítima” y que los brasileños se ocuparan de las acciones de tierra. Estos, por ambiciones territoriales no querían quedarse al margen, y por temor no se decidían a meterse. Los ingleses, mas prácticos, siguiendo las ideas de Palmerston en el parlamento ingles (“Es una política estrecha mirar a este o el otro país como destinados a ser los perpetuos aliados o los eternos enemigos de Inglaterra. No tenemos perpetuos aliados ni eternos enemigos. Nuestros intereses son lo perpetuo y lo eterno.” ) ya se habían retirado aceptando plenamente las bases Hood, sin que Rosas retroceda “un tranco de pollo” (según propias palabras). En cambio Francia insiste con “adquirir algo de gloria”, pero por segunda vez deberá retirase con las manos vacías.

“Rosas no ataca, pero sabe defenderse, y su política se halla encarnada en frases vulgares pero sentenciosas que acostumbra a repetir: Quien me la hace, me la paga. Quien me busca me encuentra. Y al son que me tocan, bailo.” (De Angelis. Dic. 1850)


Guerra del Paraguay  - Leonardo Castagnino La unidad americana

Durante las invasiones inglesas, el pueblo de Bs.As., incluido esclavos y sirvientes, defendieron como pudieron la ciudad. Hubo sin embargo alguna “gente paqueta” que veían a los ingleses con simpatía y “libertadores” y saludaron desde las ventanas de sus casas (disimuladamente, por cierto), el avance de las tropas inglesas. El pueblo recuperó la ciudad, destacándose muchos actos heroicos, como el de “Manuela Pedraza” que entró a la plaza y mato con sus propias manos al primer ingles que se le cruzó, tomo el fusil y siguió la lucha por lo que recibió un reconocimiento de Liniers. Luego de la primera invasión inglesa, Beresford fue trasladado a Luján. Saturnino Rodríguez Peña y algún “patriota” más, invocando una “orden” falsa Liniers, lo retiran del cautiverio, le dan seguro escondite en una quinta, y luego lo embarcan en una fragata inglesa que lo traslada a Montevideo, desde donde regresa Inglaterra. Don “Saturnino” se radicará luego en Río de Janeiro y más tarde en Inglaterra, recibiendo de por vida una pensión de 1.500 $. Se ve que el hombre hacía todos los “aportes previsionales”. Pese a esto, parece ser que dejaron de pagarle la mensualidad, porque los ingleses, como se dice, “son capaces de vender a su madre y no entregarla”

El sueño de Bolívar, San Martín, Belgrano y otros, fue liberar América y hacer una gran patria hispanoamericana. Por eso San Martín cruzó la cordillera para liberar Chile, y con un ejército formado por chilenos y argentinos, liberó Perú, donde es honrado hasta con el nombre de su plaza principal. Por su parte Bolivar, el norte. Pero a los ingleses no les convenía permitir la formación de un nuevo imperio hispanoamericano difícil de manejar y dominar, y preferían una cantidad de naciones menores, a quien pudiera imponer mas fácil su voluntad, su “comercio” y luego su “distribución internacional del trabajo”, donde Hispanoamérica fuera proveedora de materias primas y los ingleses devolviera los productos manufacturados por su industria a diez veces su valor. Más poderosos económicamente, y sobre todo mas hábiles diplomáticos e intrigantes, promovieron la división americana, inventando guerras y resentimientos entre pueblos hermanos. Así fue como se hicieron y fomentaron las guerras de la triple alianza (brasil-argentina-Uruguay-paraguay) la guerra paraguayo-boliviana, chileno-peruana, argentino-boliviana, etc. etc. Siguiendo su política de “divide y triunfarás”, empleada históricamente por Inglaterra en todo el mundo, intrigó y fomentó la división sudamericana, y se alió circunstancialmente a algunos de los contendientes, para que, desangrándose entre hermanos, el triunfo fuera de quien estaba “tras bambalinas” (Inglaterra) Y encima se ofrecían de mediadores. La noche anterior al combate de San Lorenzo, San Martín encontró a un viajero que dormía en su carruaje junto al convento: era un joven comerciante inglés, Juan Parish Roberston, que llevaba mercaderías a Santa Fe, según le dijo a San Martín, que lo conocía de Bs.As. San Martín le permitió presenciar el combate y en la euforia del triunfo hizo revelaciones a este joven que por extranjero y comerciante le pareció alejado de la lucha y digno de confianza. No sabía que era un agente inglés que anotaría todo lo que viera y escuchara. Son Martín lo encontrará en otras oportunidades, y hasta en Perú como comerciante y en negocios mineros. Roberston no recogería solamente las informaciones de San Martín sino de todos los que actuaban en el plano militar o político, porque era hábil para estar en el lugar y tiempo oportuno.(JMR)

Después de Caseros, y especialmente después de Pavón, la influencia Británica experimentó un decidido avance en las relaciones internas argentinas y en su comercio exterior. Avance debidamente documentado en el libro de un autor canadiense, docente de una universidad Inglesa, que nos exime de sospecha ideológica. (Ferns, H.S. Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX) (O. Sulé, Los heterodoxos del 80, Pág.13. Ed. Macchi. 1982)


Algunas traiciones

Más que la agresión o colonización extranjera en si mismo, lo triste y lamentable es que ésta se haya hecho o logrado con la complicidad de algunos compatriotas: Rivadavia, Sarmiento, Mitre, Florencio Varela, Lavalle, Urquiza, (entre otros.) Por citar “solo unos ejemplos”:

Rivadavia, (celoso de San Martín), le niega toda ayuda en al campaña libertadora y hasta es amenazado de muerte (San Martín se exilia en Europa). Más tarde, ganada la guerra con brasil, Rivadavia hace “la paz cualquier precio”, cediendo territorios argentinos, con tal de que regrese el ejercito “lo antes posible” para reprimir a las provincias del interior”a palos”.

Sarmiento desde Chile, con tal de perjudicar a Rosas, en la prensa argumenta e incentiva la ocupación del estrecho de Magallanes y hasta “la Patagonia toda hasta el Río Colorado”, territorio que Argentina “ni ocupa ni necesita”. (Mas tarde, siendo presidente argentino, quiere negar lo escrito)

Florencio Varela, (buscando el apoyo británico y francés para los unitarios), viaja a Europa y ofrece a cambio hacer una “nueva república” (con Uruguay, Entre Ríos, Corrientes, Paraguay y las misiones Orientales), para garantizar el “libre comercio” y la “libre navegación” de los ríos interiores. Mas tarde ofrece argumentos a Brasil para que éste se quede definitivamente con las misiones orientales.

Lavalle, (con la cabeza llena de argumentos unitarios), forma un “ejército libertador”, y con dinero y buques franceses cruza el Paraná para ir contra Rosas. (Finalmente rechazado, muere en el norte)

Urquiza, (Jefe del ejercito argentino) en vísperas de una nueva guerra con Brasil se pasa al enemigo con todo el ejercito de vanguardia, da media vuelta, y con dinero y tropas brasileras, invade su propio país. Tarde se arrepentiría y se daría cuenta del error cometido.

“Hay un solo hombre para gobernar la Nación Argentina, y es Don Juan Manuel de Rosas. Yo estoy preparado para Rogarle que vuelva aquí” (Urquiza al representante ingles Gore, al partir para reunirse para el encuentro se San Nicolás. Mayo de 1952. J.M.Rosa. Tomo VI. P.34)

“Buenos Sentimientos le guardan los mismos que contribuyeron a su caída, no olvidan la consideración que se debe al que ha hecho tan gran figura en el país y a los servicios muy altos que le debe y que soy el primero en reconocer, servicios cuya gloria nadie puede arrebatarle”. (Justo José de Urquiza. Carta a Rosas del 24 de agosto de 1858. Extraída del libro de Mario César Gras “ Rosas y Urquiza. Sus relaciones después de Caseros “. EDIC. Del Autor. Bs. As. 1948.)

“Toda mi vida me atormentará constantemente el recuerdo del inaudito crimen que cometí al cooperar, en el modo en que lo hice, a la caída del General Rosas. Temo siempre ser medido con la misma vara y muerto con el mismo cuchillo, por los mismos que por mis esfuerzos y gravísimos errores, he colocado en el poder.” (Fragmento de carta de Urquiza a un tucumano de 18 años después de caseros, de fecha 3 de marzo de 1870 y publicada a fs, 326. tomo3 de la Historia de los Gob. De las Provincias Argentinas de A. Zinny, ed. 192º - cita de Raúl Rivanera Carlés, Rosas Pág. 13)
                          

Fuentes:

- Castagnino Leonardo. Guerra del Paraguay. La Triple Alianza - Micotis, Ricardo Hector. Gran Bretaña - El Modelo de una Potencia Hegemónica.
- Obras citadas.
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar


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Fuente: www.lagazeta.com.ar

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