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EL SALADERO DE ROSAS
                          

Juan Manduel de Rosas (01) Reseña.
(03) Artículos relacionados.
(03) Fuentes.

Reseña

En 1815, Juan Manuel de Rosas, quien por entonces contaba con veintidós años de edad, se asoció con su primer amigo Juan Nepomuceno Terrero y con Luis Dorrego (hermano de Manuel), bajo la razón social “Rosas, Terrero y Cía.”. Esta tuvo por objeto comercial la explotación ganadera y el acopo de frutos del país, así como también la salazón de carnes y pescados. Esta última actividad comenzó el 25 de noviembre de 1815 cuando inauguró lo que a la sazón sería el primer establecimiento industrial de los argentinos. El mismo, según Ibarguren (1), estaba ubicado en un lugar denominado “Las Higueritas”, a poca distancia del Riachuelo, sobre el camino Real a Quilmes y Ensenada.

Otros historiadores, revisionistas o no, aportan en sus escritos semejante información, coincidiendo en que el primigenio establecimiento industrial se encontraba ubicado en el entonces vasto partido de Quilmes.(2)

Pese a indicios y certezas, su ubicación no fue por todos conocida, sino cuestión de iniciados. Así, Teófilo Hirox Funes, en su “Ensayo histórico sobre la fundación de Lanús”, alude al tema incidentalmente calificándolo como suficientemente documentado, al señalar que: “Alguien dice que Juan Manuel de Rosas fundó mucho más allá, y mucho tiempo antes, un saladero de activa vida industrial. La referencia parece cierta y documentada pero conviene situarla al margen de esta enumeración, ya que su ubicación precisa debió estar en las cercanías de Monte Chingolo…”.(3)

En un trabajo publicado en 1989 por la Sociedad de Arquitectos de Lanús, puede leerse respecto a “Las Higueritas” que: “Junto al camino principal de acceso habían hallado restos de piletones de ladrillo vasco de 1.20 m de profundidad. En ese lugar no crecía nada debido al salitre que afloraba. Este hecho alimentó la idea de que allí había funcionado un saladero. En la década del treinta llegó una comisión buscando un sauce, un paraíso y un ombú que presumiblemente rodeaban una construcción en la que, a partir de 1815, funcionó un saladero perteneciente a la sociedad integrada por Dorrego, Rosas y Terrero…”.(4)

El saladero funcionó en la casa aún existente, situada en la calle Magadalena 946 de Lanús Este, a una cuadra de la transitada Centenario Uruguayo y a 100 metros de las inactivadas vías del ex Ferrocarril Provincial. Fue construida en 1778 por el padre del general Wenceslao Paunero y consta de tres cuerpos contiguos de distintas alturas. Las paredes están asentadas en barro y conchilla. La fachada principal orientada hacia el Río de la Plata (SE) se encuentra hoy encerrada en el interior de la manzana y es pared de 0.90 m de espesor, asegurada con zunchos consistentes en dobles eses (S) y pernos de hierro que traban el conjunto.

Razones de habitación y cambio en la explotación económica hicieron que el edificio sufriera con el tiempo numerosas modificaciones en parte de su exterior e interior, conservándose la estructura general felizmente intacta. En el amplio salón donde presumiblemente funcionó la industria todavía puede verse el techo de ladrillos de tirantería de madera, vestigio de cegadas arquerías y ventanas coloniales con rejas de hierro forjado. Las azoteas, embaldosadas en rojo, ostentan la marca “Pierre Sacoman, de Marsella”.

En su actual frente, placas oscurecidas por el tiempo recuerdan la importancia de aquel asentamiento industrial. Las más antiguas datan de 1938 y 1940 y dicen así:

1) “Homenaje al primer establecimiento industrial argentino de carnes, creado en el país por el brigadier general Juan Manuel de Rosas. 25 noviembre 1815 – El Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas – 25 noviembre 1938”.

2) “Al primer establecimiento industrial argentino de carnes creado en el país en 125º aniversario de su fundación. El Centro Comercial de Lanús. 1815 – 25 de noviembre – 1940”.

Los comerciantes ingleses y sus socios locales le hicieron la guerra política y periodística para hacerles cerrar los saladeros, argumentando que subiría el precio de la carne en Buenos Aires. Rosas ofreció entonces seguir abasteciendo al mismo precio, pero lo persiguieron tanto que al fin cerró y se dedicó e la cría extensiva de ganado. En 1817 el saladero se trasladó a San Miguel del Monte, en la estancia “Los Cerrillos”. En ese mismo año, el Directorio, máxima autoridad de la época, dispuso la suspensión de esas tareas, argumentando la escasez de carne para el abasto porteño. Los saladeros continuaron clausurados hasta 1819, en que vuelven a la actividad.

Referencias:

(1) Ibarguren, Carlos – Juan Manuel de Rosas, su vida, su drama, su tiempo – Buenos Aires (1972).
(2) Celesia, Ernesto – Rosas, aportes para su historia – Buenos Aires (1954).
(3) ”Lanús” – Sexta página, (1963).
(4) Borejko, Diana, Espinosa Gloria y Yáñez, C. Leonor – “Lanús: de Rural a Urbano”.



Ver temas relacionados:

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Asado de tira.
- Palermo de San Benito
- Las obras de Palermo
- Los ingleses
- El "libre comercio"
- Los Cerrillos
- Rincón de López
- Estancia San Martín
- Rosas no ha muerto
- Juan Manuel de Rosas
- El Restaurador de Las Leyes

Fuentes:

- Mignelli, José Luis – El saladero de Rosas, una reliquia provincial – Buenos Aires (1993).
-
Revisionistas www.revisionistas.com.ar

Fuente: www.lagazeta.com.ar

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