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MANUELITA ROSAS

Manuelita Rosas, 1831     
Óleo de Prilidiano Pueyredón     
Museo Nacional de Bellas Artes     

Manuelita Rosas

(01) Reseña biográfica.
(05) Fuentes.
(06) Artículos relacionados.

Reseña biográfica

Nació en Buenos Aires el 24 de mayo de 1817 y fue bautizada con los nombres de Manuela Robustiana, ese mismo día, por el doctor José María Terrero. Se educó en la ciudad, pero iba con frecuencia a las estancias de su padre del Pino (o San Martín) y Los Cerrillos. Poseía dotes musicales y fue su maestro de música el alemán Johann Heinrich Amelong, hacia 1835.

Una descripción de Manuelita, de 1840, hecha por el reverendo Pontoppidan, de la fragata danesa Bellona, nos la muestra así: “Manuelita presenta un aspecto interesante sin ser regularmente hermosa. Espiritualidad y alma se reflejan en todo su exterior, pero sus modales son exaltados, sus ojos echan llamas, y en todos sus rasgos y movimientos se puede leer cuál es su situación singular en la vida. Los oficiales se sienten cómodos en compañía de doña Manuelita y admiran a esta mujer graciosa y guapa que monta los caballos más indómitos, fuma un cigarrito si el caso se ofrece, toca el piano y canta, y no mal, y entretiene una conversación corriente en español bueno y francés malo mezclados”.

José Mármol, quien muestra particular afición por la figura de la hija de Rosas, dejó más de un retrato literario de ella. “Manuela –dice- no es una mujer bella, propiamente hablando; pero su fisonomía es agradable y simpática, con ese sello indefinible, pero elocuente que estampa sobre el rostro la inteligencia cuando sus facultades están en acción continua”. Y poco más adelante, consigna: “Agregad a esto una figura esbelta; una cintura leve, flexible, y con todos esos movimientos llenos de gracia y voluptuosidad que son peculiares a las hijas del Plata, y tendréis una idea aproximada de Manuela Rosas, hoy a los 33 años de su vida; edad en que una mujer es dos veces mujer”.

Por su parte, el poeta Ventura de la Vega, que la conoció en Inglaterra poco después de su casamiento, hace este retrato de Manuela: “Es alta, muy alta, morena, pelo negro, ojos pardos muy expresivos, boca y nariz pequeñas: se da un aire en la cara a Teodora Lamadrid, y se le parece también en el metal de su voz. No es gruesa pero tampoco puede decirse que es muy delgada, tiene muy bonito cuerpo, y un aire de los más distinguido y elegante que se puede ver. Su conversación es franca; pero muy fina y con golpes de talento que dejan parado”. Su primo Lucio V. Mansilla anota, sin embargo: “Mi abuela Agustina no era alta. En la familia sobresalió mi madre que, propiamente, no era alta, como no lo era Manuelita Rosas. Era el modo como erguían el cuello lo que las realzaba”.

Después de la muerte de Encarnación Ezcurra, Manuelita ocupó un importante papel en Palermo, junto a su padre, si bien algunos autores han exagerado su influencia sobre el Restaurador. Luego de Caseros, lo acompañó a Inglaterra (Ver Rumbo al exilio ), y a pocos meses de su llegada, el 23 de octubre de 1852, pudo unirse en matrimonio con su novio Máximo Terrero, hijo de Juan Nepomuceno Terrero, amigo de Juan Manuel de Rosas. Del matrimonio nacieron dos hijos varones: Manuel Máximo Nepomuceno, nacido el 20 de mayo de 1856, y Rodrigo Tomás, que vino al mundo el 22 de setiembre de 1858. Vivieron en Hampstead, Londres.

Manuelita Rosas, junto a sus hijos    
Óleo de Manuel Máximo y Rodrigo Thomas    

Manuelita Rosas

Manuelita falleció en la capital británica el 17 de setiembre de 1898. El óleo de Prilidiano Pueyrredón que la retrata de cuerpo entero fue pintado en la segunda mitad de 1851, y le fue obsequiado por un grupo de ciudadanos federales que la agasajaron con un baile. Para aceptar dicho retrato Manuelita consultó a su padre, y éste designó una comisión compuesta por Juan N. Terrero, Gervasio Ortiz de Rosas y Luis Dorrego para que dictaminara si debía acceder a ser retratada y al obsequio correspondiente. La comisión dio un veredicto afirmativo.

Los párrafos que se transcriben pertenecen a una carta que dirigió a doña Josefa, Condesa de Poblaciones, el 13 de mayo de 1876.

Mi Tatita D. Juan Manuel de Rosas. Bisnieto del Conde de Poblaciones (nunca se firma Ortiz de Roxas) como mi abuelito D. León Ortiz de Rosas y sus otros dos hijos que fue una numerosa familia. Hoy, sólo quedan de ella mi Padre que es el mayor, la hermana que lo sigue y la menor Da. Agustina. Mi Tío D. Prudencio, fue el que murió en Sevilla y padre de mi Primo León Ortiz de Rozas a quien Vd. menciona en su carta haber conocido y que murió también años hacen en Buenos Ayres durante la peste del cólera.

Tatita, reside cerca de Southampton en una chacra y privado de su fortuna por la confiscación de sus bienes en que fueron envueltos los míos que administraba, se ve reducido á llenar las más premiosas necesidades con el auxilio de sus antiguos amigos.

Vd. está equivocada al darle el título de "Dictador" que nunca tubo ni aún habiéndole sido ofrecido lo habría aceptado. Gobernó por años el País bajo el Título de "Gobernador de la Provincia de Buenos Ayres y Encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina" cuyos derechos defendió contra las grandes Potencias de la Europa que tan injustamente nos atacaban. Luego, y después de salir airoso de esas cuestiones, tan celebres e históricas, vinieron otra vez las riñas civiles y por ello se vio obligado á salir del País, donde quedó cuanto poseíamos siendo una inmensa fortuna.

Yo me casé en este País con mi compatriota Máximo Terrero, hijo de un antiguo y fiel amigo de mi Padre desde la niñez y de este matrimonio tenemos dos hijos varones á cuya educación hemos destinado nuestra vida sin otra distracción ni entretenimiento alguno como que nuestros medíos no lo permiten. El mayor se llama Manuel Máximo y el segundo Rodrigo Thomas. Su educación, se completa con la distinción que corresponde á las familias de que descienden y es esta la única aspiración de sus Padres y abuelo. Vd. debe conocerá la familia del Brigadier Don Antonio Terrero en Madrid, el Conde de Poblaciones habiendo sido uno de sus discípulos en la escuela Militar según una guía que tengo entre mis libros.


Fuentes:

- Chávez, Fermín – Iconografía de Rosas y de la Federación – Buenos Aires (1970).
- Chávez, Fermín – La vuelta de Don Juan Manuel.
- La Gazeta Federal
www.lagazeta.com.ar



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Fuente: www.lagazeta.com.ar

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